La causa secreta y otros cuentos, Joaquim Maria Machado de Assis

*****
Machado de Assis

Se trata de un libro de cuentos ejemplar. Machado de Assis debe ser el primer gran narrador de la literatura iberoamericana. Me llevaron a este libro las ansias de confirmar de una vez y para siempre sus bondades. Hace unos años había leído su obra cumbre, Memorias póstumas de Brás Cubas, una novela en la que el narrador y casi todos los protagonistas, mucho antes que el Pedro Páramo de Rulfo, están correspndientemente muertos. En aquel momento me había encantado esa novela. Me había parecido superior. Y supuestamente era lo mejor de su extensa producción. Pues bien… debo decir que este libro de cuentos algunas veces iguala y otras supera a la mencionada novela.

Creo que la pregunta es algo así: ¿qué es lo importante para Machado de Assis? Aquí creo que varios de mis amigos se van a poner contentos. Dice uno de sus personajes:

– Ya lo entenderás. Los hechos explicarán mejor los sentimientos. La mejor definición de amor no vale un beso de una muchacha enamorada; y si bien recuerdo, fue un filósofo de la antigüedad quien demostró el movimiento andando.

Con esta premisa, las cuentos fluyen con ánimo aventurero y el verbo es siempre protagonista. Generalmente se trata de una anécdota central que sirve para desarrollar un personaje con una o dos manías severas que después quedan al desnudo. En la causa secreta, por ejemplo, el protagonista siente un marcado interés por presenciar (y disfrutar) el dolor ajeno:

García, ante él, lograba dominar la repugnancia del espectáculo empeñado en observar la cara del hombre. Ni rabia, ni odio; tan sólo un vasto placer apacible y profundo, como cualquier otro lo experimentaría oyendo una bella sonata o contemplando una estatua divina, algo parecido a la pura sensación estética. Le pareció, y era verdad, que Fortunato lo había olvidado completamente. Siendo así, no estaba fingiendo, y las cosas debían ser de ese modo, no más. La llama iba muriendo, no era posible que hubiese en el ratón un solo residuo de vida, sombra de una sombra como era; Fortunato aprovechó para cortarle el hocico y bajar por última vez la carne hasta el fuego. Por fin, dejó caer el cadáver al plato, y apartó de sí toda aquella mezcla de carne chamuscada y sangre.


Al incorporarse vio al médico y se sobresaltó. Entonces, se mostró enfurecido con el animal que le había comido el papel; pero la cólera evidentemente era fingida.


“Castiga sin rabia”, pensó el médico, “por la necesidad de encontrar una sensación de placer, que sólo el dolor ajeno le puede brindar: no es otro el secreto de este hombre.”


Fortunato subrayó la importancia del papel, el trastorno que le ocasionaba su pérdida, el tiempo que le insumía rehabilatarse de su falta justamente ahora en que cada minuto era preciso. García se limitaba a oír, sin decir nada ni darle crédito. Recordaba sus actos, graves y leves; a todos les encontraba la misma explicación. Era el mismo cambio de teclas de la sensibilidad, un diletantismo sui generis, una reducción de Calígula.

El resultado es el descubrimiento de una humanidad bizarra y decadente. En esas fronteras se mueve Machado de Assis y en ellas retozan esta serie de personajes trágicos y luminosos. Es increíble, además, lo parecidos que resultan estos relatos (en extensión, tema y forma) a algunos de Guy de Maupassant, que era más o menos contemporáneo.

Sin mucho más que agregar, los dejo con mi primer excelente.

Calificación: Excelente.
Editorial: Centro editor de América Latina, Buenos Aires. 130 págs (letra chiquitititita).

Anuncios

13 comentarios en “La causa secreta y otros cuentos, Joaquim Maria Machado de Assis

  1. Touché en el alma.
    En Brasil es ineludible, escolar. Lo preguntan en el vestibular. Lo estudian todos. Y un rasgo que siempre se destaca, además del verbo proficuo, es la ironía, la mirada a la vez crítica y divertida de una sociedad desparejísima. Era mulato, por más dato. (“salve a multatada brasileira… Machado de Assis que também era…”, Zeca Baleiro). He leído pocos cuentos de él, que me gustaron menos que las novelas: “Memórias póstumas…” y “O alienista” (traducido al español como “La casa verde”, que leí en una edición añeja de Banda, del club de lectores).
    La literatura brasilera nos espera.

  2. Es uno de los autores brasileros que más me han encantado, sin duda… Recuerdo cuentos bellísimos. También, como Ignacio, leí “O alienista”, cuyo título fue traducido espantosamente al español en una edición uruguaya como “La casa verde de Itaguaí”… Pero no es de Banda Oriental esa edición, Ignacio. Estoy casi seguro que es del club del libro de Radio Sarandí; fines de los ’70, comienzos de los ’80…

  3. Querido Pedro:

    ¡Qué bueno que traigas a un tipo así, tan fresco e inolvidable. Yo solamente leí la mencionada “Casa verde de Itaguaí” y me divertí muchísimo. Tengo, por cierto, la edición del club de Radio Sarandí.
    ¡Cuántos narradores memorables tiene ese país! Cuanto más lo pienso, más me sorprendo.
    Un abrazo grande para todos.

  4. Pedro: Me faltó decirte que la penúltima cita que pusiste me pareció extraordinaria.
    Leo (LDL): Yo de Adonias Filho leí “A cuerpo vivo” y me pareció estupenda… Una gran novela.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s