La revolución en bicicleta, Mempo Giardinelli

***
Mempo Giardinelli

La novela sigue a la figura del militar paraguayo, y ex militar, Bartolomé Gaite. Éste se había anotado en el ejército durante el triunfalismo imperante tras la guerra del Chaco contra Bolivia. Hasta que en determinado momento su espíritu crítico pudo más que el verticalismo que le enseñaron en el ejército y se transformó en un revolucionario para siempre. La narración transcurre en dos secuencias. En una de ella, nos encontramos con un Bartolo cotidiano, familiar y decadente, pintado humorística y humanamente por la pluma siempre divertida de Mempo puesto a narrador omnisciente. En la otra, el relato en primera persona del propio Mayor Gaite va contando su vida hasta la última de las derrotas, y a partir de su propia juventud previa a su formación castrense. Se encuentran rasgos abundantes de oralidad, como si estuviera dando una entrevista de esas que se ven en los documentales, y muchas veces termina con enunciados frase concluyentes y adverbiales.

Como en todos los casos en que se narra de esta manera, siento que debo leer rápido la narración A para pasar a la B, y viceversa. Es un truco que suele conferirle agilidad al texto. Eso sucede desde el principio, pero se tranca un poco cuando se mete en la acción bélica más prolongada, que me aburrió un poco. Confieso, entre paréntesis, que tengo el mínimo interés posible por los temas de guerra. De todas maneras, esa lentitud tiene que ver con lo que siente el personaje, y a ésta le atribuye él el fracaso de la primera intentona revolucionaria, y también de todas las otras que la sucedieron.

Como puntos altos, siempre presentes en Giardinelli, destaco la presencia sempiterna del sexo, tratado además como se lo merece. También es muy fresca, y graciosa a veces, la pintura humana de los personajes, a quienes no vacila en endilgarles diarreas, impotencias y hacerlos putear sin pudor ni afectación. Hasta ahora, no he leído nada malo del escritor chaqueño.

-No, acá el que está al pedo y pierde todo sos vos. En lugar de trabajar y arreglar las cosas.
-Yo jamás pierdo nada.
-Sí que perdés todo.
-¡No es verdad! –dio un puñetazo sobre el mueble -. ¡Vos sos la que pierde! ¡No te da vergüenza, cómo una mujer va a perder los documentos y la plata de su marido!
-¡Yo no perdí nada y bien lo sabés! ¡Jamás en mi vida nadie me pudo acusar de haber perdido nada, pero a vos sí, que sos el perdedor! ¡Ya el otro día perdiste tus dientes y saliste a buscarlos por el patio y anduviste acusando a todo el mundo, y había sido que te los sacaste para chupar una naranja y los tenías en el bolsillo!
-¡No me vengas con historia antigua! ¡Yo quiero mi carterita!
-¡Historia antigua, historia antigua… ¡Yo hace treinta años que soporto tu historia antigua y no digo nada!
-No, claro, si nadie te oye quejarte. Sos más discreta que pedo de diputado, vos.

Calificación: Bueno
Ediciones B, 2004, 292 págs.
ISBN: 84-666-1766-3

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11 comentarios en “La revolución en bicicleta, Mempo Giardinelli

  1. NAcho: Es una lástima que no te guste la literatura bélica o lo que se le parezca, así de plano. Porque estás dejando de lado el diario de tu pariente (impresionante) en Paraguay.
    abrazo

  2. Nacho: Cai a esta pagina de pura casualidad. Estoy terminando de leer “la revolucion en bicicleta” y estaba tratando de responderme si Bartolo Gaite era un personaje real o ficticio.
    En primer lugar me parece buenisima la idea de vuestro blog. Felicitaciones.
    En segundo lugar, y ya que estamos, el libro a mi me parece excelente, y la forma que tiene de abordar lo belico, tambien. La secuencia donde bartolo le tiene que pedir a su sargento que se quede a defender Concepcion sabiendo que es casi seguro que lo matan en el intento, es antologica.
    En todo caso, sobre gustos …
    Puede saberse de que antepasado y de que diario hablan ? Este libro me desperto una curiosidad por Paraguay y su dramatica y hermosa historia…
    Por ultimo y para insistir en lo belico y sus abordajes, recomiendo un viejo clasico: “Sin novedad en el frente” de Erich Maria Remarque para quien quiera tentar suerte.
    Un saludo:

    Martin

  3. Estimado Martín:

    Como Ignacio no anda en la vuelta, bueno, me encargo yo…
    Primero que nada, bienvenido al blog… Es para nosotros un placer siempre recibir a nuevos lectores.
    Muchas gracias también por la recomendación del libro (acá todos tomamos nota, jejej)…
    El diario del que hablamos es el que llevó un coronel uruguayo llamado León de Palleja en la Guerra del Paraguay (1864-1870), y resulta que León de Palleja viene a ser como el tátara-tátara-tátarabuelo, o algo así, de Nacho… O Nacho es su hiper-chozno… no sabemos bien…
    Pero es un texto muy, muy intersante.
    Un abrazo grande…

    PD: Hace algunos meses los integrantes de este blog leímos la novela “Setembrada”, del argentino Eduardo Belgrano Rawson, con opiniones disímiles. Pero seguramente te sería recomendada, así que extiendo el dato.

  4. Damián: gracias por cubrir la posición. Andaba en el frente norte. Y yo no leí “Setembrada”, para el registro.
    Martín: León Sánchez de Palleja (originalmente llamado José de Pons y Ojeda) nació en Sevilla antes de meterse en una guerra, rajar, cambiarse el nombre y seguir de milico por acá, a las órdenes del inefable Venancio Flores. Terminó muriendo, después de escribir el famoso diario que no he leído, en la batalla de Boquerón, durante la Guerra de la Triple Alianza. Claro está que había dejado su simiente: mi madre es tataranieta y yo lo que sigue.
    Me pasó lo mismo con lo de Gaite. ¿Vos averiguaste si era real? Abrazo, I.

  5. Paso mucho del último comentario, pero les comento, soy paraguayo, y el personaje de la novela efectivamente existió, su nombre real fue Bartolome Araújo, y fue uno de los líderes de la revolución fallida de 1947, donde los colorados se afianzaron en el poder durante 61 años, incluyendo la dictadura del General Stroessner

  6. La revolución en bicicleta es un libro que creo no debe dejar de leer ningún habitante del sur de este continente. Es un libro que dice quiénes somos, con ese espíritu nostálgico de lo que pudo haber sido de nosotros y no fue, son esa pena eterna, pero también con la templanza necesaria para seguir adelante con las esperanzas latentes.
    La redacción me parece de lo más sencillo de leer, y me atrapó. Lo recomiendo, como también, El cielo con las manos, otro libro de Giardinelli.

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