Torquator, Henry Trujillo

***
Trujillo

Yolanda es una mujer que vive en un edificio en la Aguada, es pobre y su madre es parapléjica. Ella debe trabajar en una fábrica para mantenerlas a ambas y pagarle a Teresa, la sirvienta negra que cuida a la madre cuando ella no está. Comienza a cansarse de su vida y los interrogantes de rigor (¿Para qué estoy acá?, ¿Qué haré con mi vida?, etc.) empiezan a brotar como granos de maíz. Pronto comienza a recibir las cartas y las llamadas telefónicas de Torquator y su vida cambia radicalmente. Si podemos considerar como “novela policial” o “negra” a Torquator, es porque el género es muy amplio y flexible. Es cierto que hay un asesinato, pistas, sospechosos y policías (elementos que parecen ser los ingredientes fundamentales de un policial); pero también es cierto que el quid de la cuestión no es llegar a descubrir la verdad del caso. El asesinato se da pasada la mitad de la novela (y en los policiales que he leído encontramos los asesinatos casi al principio, como disparador del relato). A mi modesto entender, la intención de la novela es reflexionar sobre el tema del crimen, sobre la posibilidad de su validez cuando no hay otras salidas, digamos, civilizadas o racionales. Sigue la línea de “Crimen y castigo” de Dostoievski, donde el crimen no es más que un símbolo, una excusa para la filosofía del poder y la existencia. “Torquator” se sostiene porque su discurso se mantiene coherente con su objetivo ideológico, sin indicar que su prosa es pulida y, a la vez, directa, sin léxico rebuscado ni barroquismos.

-Está claro, ¿no? ¿Por qué no terminamos esto de una buena vez? Diga la verdad: usted se puso de acuerdo con su amante, le dio pastillas a su madre y luego lo dejó pasar para que este la matara. Ahora dígame, ¿por qué? ¿No soportaba vivir con ella? ¿No hubiera sido más compasivo mandarla a un asilo?
-No está claro – respondió Yolanda –. Nada es claro. Todo es gris, nada está en blanco y negro. Es verdad que yo quería que se muriera, pero no la maté. O capaz que la maté en sueños, capaz soñé que se moría y se murió. Como un cuento que leí una vez de un tipo que soñó que mataba a un dragón y el dragón se murió en serio, no me acuerdo bien como era.
El de la máquina de escribir se llevó un dedo a la sien. Fernández miró la hora.
-Me tengo que ir – dijo –. Créame, señorita, que le tengo lástima.

Calificación: Bueno.
Editorial: Ediciones de la Banda Oriental (colección “Lectores”), Montevideo, 1993.
ISBN:

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20 comentarios en “Torquator, Henry Trujillo

  1. Yo le dejo cuatro, pero ojo, porque soy hincha del Henry. Además tuvo la gentileza de corresponder a una invitación que el efímero suplemento Talón de Ulises le hiciera para presentar Tres buitres en San José allá por el 2008. Esa presentación la hicimos con LAC y fue realmente amena. Un gran tipo Henry, dicho sea de paso. Y para mí un referente.

  2. Leí una entrevista que le hicieron en Iscariote, y otra más por ahí, y pude dilucidar por lo dicho que era un tipo humilde, tímido y de perfil más bien bondadoso. Capaz que me quedé corto. Me gustó la novela, pero no sé… no sé por qué no me enloqueció. Creo que le seguiría dejando el ***

    ¡Gracias por los comentarios!

  3. Leí Torquator, pero hace mucho. Y, si no me equivoco, en la misma edición venían unos cuentos que me gustaron mucho más. Sobre todo, uno de un hombre cuyas copias de sí mismo empezaban a suplantarlo, a llegar antes o después, etcétera. Tres buitres me espera todavía.
    Es verdad que da toda la impresión de ser un buen tipo.

  4. La edición no sé, aunque me sonaba que era de Banda, tipo recopilación. Pero no me hagas caso, mi memoria no registra casi nunca esos detalles (ni cualesquiera otros). El título creo que sí era ese. De hecho, había un cuento homónimo, también muy bueno.

  5. A mi me encantó. Tuve que hacer un trabajo para el IPA con esa novela. El tema era: “La problematización de la verdad en la novela negra uruguaya” y había que elegir entre Torquator y El vigilante. Ahora, el autor está en el programa de Literatura Uruguaya II junto a Levrero, Aunchain y otros que lo merecían.
    Dentro de poquito estarán ustedes … = )
    Saludos!!

    1. Perdón por el atrevimiento pero, ¿quién era tu profesor? Me parece extraordinariamente interesante que en el IPA se le esté dando bolilla a ese tema, y con esos textos.

  6. Mirá qué casualidad!!! A principios de 2008 di mi examen libre de literatura uruguaya II (uno de los últimos que me quedaban en ese entonces) y presenté Tres Buitres. Blixen me dio a entender, en el oral, que había acertado al hacerlo.

  7. Buen día, colegas. “Torquator” fue para mi una revelación, tanto que cuando salió la antología la compré (TRES NOVELAS CORTAS, EBO, 2010). Incluye Torquator, El Vigilante y La Persecusión. También algunos cuentos, que todavía no los leí. Matando de callado, Trujillo ha influido en la nueva generación de autores uruguayos que está emergiendo. Me alegro que se lo esté dando en el IPA. Para mi 4 estrellas.

  8. El tipo es re bien, lo conoci porque este año dio una charla sobre sociologia en la facultad de humanidades, y de paso la gente podia hablar con él. Es verdad como dijeron anteriormente, sus cuentos son mucho mejores! Es un tipo sencillo y muy amable

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