Cien Dólares Baby, Robert B. Parker

***
Parker

Sin duda la figura de Raymond Chandler fue definitiva para la conformación de la novela negra como género. En particular, su creación Philip Marlowe definió, marcó un antes y un después, dentro de la figura del detective privado como personaje, marcando las pautas de lo que no tardaría en volverse esteriotipo: el tipo cansado, cínico, sarcástico, pero de buen corazón, con los huevos bien puestos y el único capaz de resolver el caso.
Si hay un escritor que recogió el guante de Chandler, no es otro que Robert B. Parker. Tan es así, que fue el elegido para culminar la última novela protagonizada por Marlowe, Poodle Springs, 1989, inconclusa con la muerte de Chandler (a entender de este humilde escriba, muy flojita). No contento con eso, en el 1991 publicó Perchance to Dream, nuevamente protagonizada por Marlowe, ya sin manuscritos previos.
Y es que Spencer, protagonista de casi todas las novelas de Parker y a quien todos conocemos más en su formato televisivo (memoriosos quizá lo recuerden en TV abierta, le daba vida el estupendo Robert Urich y la serie se llamaba Spencer: Investigador) es en cierta medida un Marlowe 2.0. Comparte con su modelo la recietud, el no tomarse muy en serio a sí mismo, el gusto por la cocina, etc. Es más, la radiografía de Los Ángeles que se nos presentaba en las novelas de Chandler tiene su espejo en el Boston spenceriano de Parker.
Pero seguir un modelo no desmerece la obra de por sí y es innegable que del grueso número de novelas de Spencer (40, si no me equivoco y aunque Parker falleció en 2010, ya su editor advirtió que tiene dos manuscritos más) hay varias obras maestras (puestos a elegir me quedo con Tierra Prometida, 1976) y en general es muy buena lectura. El personaje potencia la acción por sí solo y en general son novelas muy divertidas de leer.
En la que aquí nos ocupa, Spencer es contratado por una vieja amiga prostituta, la que hoy día ejerce de Madame, y a la que están queriendo sacar a la fuerza de su negocio. Spencer (y su infaltable amigo Hawk, una suerte de Spencer en negro) deberá proteger el burdel en cuestión (que es muuuuuy high class) mientras averigua quién está detrás de las amenazas. Como en toda buena novela negra, nada es lo que parece y las mentiras están a la orden del día. El mayor problema es el propio Spencer. Es un capo, demasiado capo. No investiga nada o deduce o imagina. Se limita ir hablando y como está tan conectado, siempre conoce a la persona correcta a la que preguntarle. Y como es tan capo, siempre le responden. Y si no quieren responderle, pues es el más recio y terminan por responderle. En suma, nunca dudamos que llegará a resolver el entuerto sin demasiados embates, los justos como para hacer la narración entretenida.
Parker logra sin embargo entregar una buena novela gracias a su oficio. Conoce a su personaje, al entorno y orquesta la acción de manera tal que mediante una prosa ágil y contundente, sea imposible dejar de leer. No son pocas las carcajadas que se desprenden de la lectura de este libro, pero se olvida poco después de ser leído. Uno sale apenas satisfecho digamos.
Nota aparte merece el título, Hundred Dolar Baby en el original, al que uno referencia de inmediato a la película de Clint Eastwood o al relato en que se basa. Por que corno ponerle un título tan feo, sumado a que ninguna de las putas del libro cobra cien dólares sino mucho más? Quien sabe.

-Gracias- dijo April cuando nos quedamos solos.
-Esto no ha terminado- dije -. Aunque ese par de idiotas no vuelva, Ollie mandará a otros.
-Uno de nosotros tiene que ir a hablar con Ollie- dijo Hawk.
-Y el otro tiene que quedarse aquí- dije yo-. A recibir al próximo emisario de Ollie.
-¿Qué te parece que me quede yo?- dijo Hawk -. Dame la oportunidad de conocer a las trabajadoras.
-Sí- asentí-, y a mí me toca ir a ver a Ollie.
-Eres el más adecuado- replicó Hawk -, por el encanto que te caracteriza.
-Sí, eso es totalmente cierto- respondí.
-¿Se las arreglará bien usted solo?- preguntó April a Hawk.
Naturalmente, lo que quería decir era: “¿Estaremos seguras si sólo usted vela por nosotras?”. Hawk lo sabía, y sonrío.
-Si se presentan muchos- le dijo a April-, sabré esconderme a tiempo.
April se desconcertó.
-Es broma- dije- Te bastará con Hawk si no esperas una invasión china.
-¿Crees que una invasión china podría conmigo?- dijo Hawk.
Hice un gesto indolente con la mano.
-Bueno, a lo mejor me necesitas de refuerzo- dije.

Calificación: Bueno (con reservas).
Título original: Hundred-Dollar Baby (2006).
Traducción: Concha Cardeñoso Sáenz de Miera.
Editorial: La orilla negra/Norma, 2007.
ISBN: 978- 96694-61-3

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2 comentarios en “Cien Dólares Baby, Robert B. Parker

  1. Rodolfo, cortitísima fé de erratas: la novela inconclusa era Poodle Springs, que se hizo conocer más por la versión cinematográfica con James Caan. En mi modestísimo, el declive de Chandler ya estaba preanunciado en Playback,

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