El certificado, Isaac Bashevis Singer

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Singer

En las novelas conocidas como “de iniciación”, los primeros contactos de un joven o una joven con el mundo son los responsables del conflicto que mueve la historia. Recién salidos de la protección del círculo familiar y puestos ante el desafío de apropiarse de su vida, estos personajes viven en una tensión constante que acaba por definirlos. En el inicio del camino se anuncia todo el camino, y si ya de por sí el pasaje de una edad a otra es traumático, pues conlleva el enfrentamiento entre el mundo íntimo y el mundo externo, lo será mucho más cuando aquel mundo externo se encuentre convulsionado por circunstancias excepcionales. Y eso es lo que le ocurre a David Bendinger, que se ve enfrentado a la dura tarea de tener 18 años en la Varsovia de 1922. Polonia acaba de ser declarada República, luego de una larguísima historia de dominación extranjera, y está bajo el poderoso influjo de la Revolución Rusa de 1917, en un vórtice geográfico y político de presiones cruzadas entre ingleses y rusos. Hijo de un rabino, David ha perdido su puesto como maestro en una escuela de provincias y ha llegado a Varsovia sin un zloty (moneda polaca) en el bolsillo. Debe decidir si prueba su suerte en la ciudad o si regresa al pequeño pueblito de Byaledrevne, donde su familia malvive.

David es un judío muy poco judío en un mundo dividido entre judíos y antisemitas. No siente ninguna simpatía por los bolcheviques y el fanatismo revolucionario le parece bastante ingenuo. Su mente se refugia en la Ética de Spinoza y en fantasías infantiles que más de una vez casi le cuestan ser atropellado. Perdido en disquisiciones filosóficas sobre Dios, la naturaleza del tiempo y el espacio, y la definición real del pueblo judío, David se remite no al estatismo, si no a liberarse al influjo de las fuerzas que lo rodean: las mujeres que conoce, Sonia, Edusha y Minna; y el burócrata Dov Kalmensohn, quien le proporciona a David el certificado que da título a la novela. Para explicar lo del certificado hay que hacer un poco de historia, la historia de Palestina a comienzos del siglo XX.

En 1917, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico emitió la Declaración de Balfour, en la que promovía la idea del establecimiento del pueblo judío en Palestina. En 1920, Palestina fue adjudicada al Reino Unido para su administración por un Mandato de la Sociedad de Naciones. Para convertirse en poblador de la Palestina judía había que ser poseedor de un certificado emitido por el gobierno británico. Para miles de judíos, este certificado equivalía a un futuro. El dilema al que se enfrenta David Bendinger es que los judíos polacos prefieren usar sus certificados en judíos casados, lo que dio lugar a una ola de matrimonios por conveniencia. Mujeres que con tal de salir de Polonia se casaban con el poseedor de un certificado, para luego divorciarse y casarse nuevamente en Palestina. En el caso de la novela, es el propio Dov Kalmensohn el que arregla la boda ficticia entre David y Minna (hija de un rico judío arruinado).

-Ah, entiendo. Entre los sionistas todo es ficticio. El movimiento sionista no es más que una ficción. Pero no se aflija, no es culpa suya. Usted es una víctima de las circunstancias. El capitalismo lo ha torcido todo de tal manera que será necesario enderezarlo.

-¿Quién enderezará a quién? ¿Un jorobado enderezando a otro?

El talento de Singer logra sortear numerosos obstáculos para elaborar una novela que, a pesar de ser un híbrido entre el ensayo político-filosófico-histórico y la narración convencional, refleja con sensibilidad emotiva las tribulaciones de los hombres de un tiempo fronterizo, un tiempo que se vivía como el fin y el comienzo de algo, aunque unos mirasen el futuro con desconfianza, otros esperanzados y el resto con el más puro terror. Probablemente Singer podría haber tomado las ideas que aparecen en esta novela para expresarlas de un modo más directo (en un discurso, un artículo de corte ensayístico, una crónica periodística), pero es difícil pensar que eso habría logrado generar un mensaje más verdadero o con más sabor a verdad.

El certificado apareció por entregas, en 1967, en un periódico yiddish neoyorquino. Isaac Bashevis Singer (1904-1991), obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1978. Es el único escritor en lengua yiddish que lo ha ganado.

Sentía que a mi vida le faltaba coherencia. Era como una novela enmarañada, con pasajes de negrura y tensión, demasiado dolorosa para leerla y demasiado fascinante para dejarla.

Calificación: Muy buena
Título original: The certificate (1992)
Traducción: Teresa Snajer.
Ediciones B, Barcelona, 2006.
ISBN: 84-666-2305-1.

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