En Siberia, Colin Thubron

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Thubron

En 1999, Colin Thubron, el incansable viajero inglés, se adentró en las inmensas extensiones siberianas con una doble intención: por un lado, recorrer una sexta parte del mundo, desconocida para él y ansiada desde hacía mucho tiempo; por otro, disfrutar de la libertad adquirida en la ex Unión Soviética para realizar dicho (inmenso) recorrido. El gigantismo geográfico y esa mezcla de diversidad y a la vez de profunda monotonía de Asia son a esta altura marcas registradas en la obra de Thubron, un geminiano nacido en Londres en 1939, hijo de un militar y educado en el exclusivo Eton College. Los ingleses tienen esas salidas majestuosas: en vez de transformarse en un petimetre empresario de la city londinense de bombín y portafolio, Thubron se transformó en documentalista para la BBC. Comenzó a viajar, a caminar mundo y a publicar los resultados de esos viajes.

En 1967 publicó un libro sobre la capital siria, Damasco. Luego un libro sobre el vecino Líbano. Entonces el viaje ya se convirtió en adicción, una que sólo tiene camino de ida. Cuando al viajero le entra el hambre de desplazarse es difícil que retroceda al punto anterior.

En 1981, Thubron publica Entre los rusos, una crónica de su recorrida en auto por la parte europea de una Unión Soviética donde ya había marcas indelebles del desmoronamiento que acabaría poco tiempo después. Quedaba pendiente el resto del continente soviético.

Cuando finalmente pudo completar su proyecto, Thubron lo tituló simplemente En Siberia, libro que se consigue en Uruguay en una barata edición de RBA Bolsillo. La Siberia que describe el inglés tiene, obviamente, algunos de los primeros lugares comunes que se nos vienen a la mente con la sonoridad de la palabra: nieve, frío, el transiberiano, campos de trabajos forzados, más nieve, estepas y tundra.

Pero lo que hace especial el derrotero de Thubron es la mezcla de anécdotas, símbolos, y anotaciones “del natural” (paisajes, descripciones, mínimas acotaciones) que van bordando un itinerario que parece más fruto de la curiosidad y de la casualidad que de una fría (bueno, es Siberia) y calculada planificación.

Thubron es un tipo que se toma su tiempo. Es el prototipo del antiturista: no hay más tiempos que lo apuren que el propio ritmo interno de su prosa. El lector no sabe cuánto tiempo real le llevó determinada página. Quizá la respuesta sea: el suficiente.

Soporta los traqueteos del tren más largo del mundo, explora ciudades allende el círculo polar, como Vorkuta, donde Stalin mandó a morir a miles de disidentes del régimen, se extasía con los colores fabricando caprichosos efectos sobre los bosques de coníferas. Thubron presencia la entrada del pueblo ruso a la occidentalización, las costumbres globales, el consumo y la adquisición de nuevas libertades, y lo hace sin pomposos triunfalismos ni nostalgias ideológicas, sino con la sequedad de una voz neutra que escribe lo que ve. O por lo menos nos hace creer eso.

Thubron no vende objetividad. No es un relato periodístico el que hace. Por momentos tiene toques poéticos, por momentos parece un libro de historia, en algunos párrafos parece un diario íntimo. El viaje lo vemos a través de sus ojos y el resto de sus sentidos. Thubron reflexiona y nos hace reflexionar. Captamos al mismo tiempo el frío y la belleza de Siberia, las felicidades y los dramas de sus habitantes. El viaje lo escuchamos a través de su palabra.

Hay siempre un hombre que cruza los campos de hielo. En la lejana distancia se desplaza quizá un rebaño de renos, o proyecta una sombra en la nieve un cazador. Pero es todo. Siberia: ocupa una doceava parte de la masa continental de toda la Tierra, pero esto es todo lo que deja seguro en la mente. Una belleza sombría y un miedo indeleble. El vacío se hace obsesivo.

Calificación: Excelente.
Título original: In Siberia (1999).
Traducción: Jose Manuel Alvarez Florez.
Editorial: RBA, Barcelona, 2008.
ISBN: 978-84-9867-097-4

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Un comentario en “En Siberia, Colin Thubron

  1. Terminé de leer este libro hace unos días. EXCELENTE, no puedo decir otra cosa, profundo, conmovedor, uno de los mejores libros que leí en el último tiempo, recomendable. Gracias por esta reseña

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