El Sunset Limited, Cormac McCarthy

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McCarthy

Los lectores de Cormac McCarthy están habituados a los enfrentamientos singulares, y en especial a aquellos en los que, aparte de la proximidad de un contacto físico, prevalece como denominador moral un diálogo en el que los personajes invocan su cosmovisión previo a la acción. Eso sucede con el duelo del final de “Ciudades de la llanura” e incluso con el pasaje de “No es país para viejos” en el que uno de sus personajes echa la suerte en una moneda frente a la atención perpleja del dueño de un almacén perdido en una ruta.
Al leer una obra de teatro como “El Sunset Limited” (fue estrenada en 2006 y adaptada al cine en 2011 con dirección de Tommy Lee Jones), es inevitable dejar de reconocer en muchos de sus pasajes la habilidad de su autor para generar esa vibración en la que parecen recortarse los personajes y ser llevados a una meta-realidad de discusión casi abstracta. La obra empieza ‘in media res’. La acción principal, determinante, ya ha ocurrido. Uno de los protagonistas, un hombre negro, un ex presidiario que habita en los suburbios de New York, le ha salvado la vida a un hombre blanco, de profesión docente, que había intentado quitarse la vida arrojándose a las vías del tren. El hombre negro ha llevado a su propio apartamento al hombre blanco. En realidad, lo retiene, no lo deja salir ante el temor de que de nuevo intente suicidarse. La intención permanente del blanco es escapar de ese ambiente, pero la corpulencia de su anfitrión le juega en contra de su voluntad. Sin embargo, se deja arrastrar, pese a que lo exaspere la temática alcanzado cierto punto, por la conversación que le ofrece el otro. El negro necesita saber por qué el blanco quiso atentar contra sí mismo. Necesita esa respuesta y a su vez necesita encauzarlo hacia el Señor, porque está convencido de que fue el Señor quien lo envió hasta él. Por supuesto, tal argumento fastidia al blanco, quien se define como un ser hastiado del género humano. La dialéctica resultante es de interés permanente y hasta se ve bien que McCarthy se revela asimismo como un autor capaz de manejar un humor en sordina. Aunque el texto trabaja entrelíneas con aspectos como las diferencias raciales, de clase y de credo en los Estados Unidos de hoy, “El Sunset Limited” no agrega nada fundamentalmente novedoso para la obra del autor; de hecho, está un poco por debajo del nivel de exposición y argumentación con los que se desmantelaban elementos culturales tales como “el lobo” (“En la frontera”) o “el destino” (“Meridiano de sangre”) y las estocadas finales no pasan de un chisporroteo convincente pero conocido entre concepciones protestantes y otras que van del existencialismo a lo shakespeareano. Porque, ya que estamos, la apoteosis de “El Sunset Limited” no dista mucho de la fórmula amarga que en “Macbeth” se utilizaba para equiparar la existencia con un tonto que se sacude con furia, en un escenario, para nadie.

NEGRO: Pero ¿usted se cree que Dios se dedica a hablarle a la gente que sabe que no le va a escuchar? ¿Usted se cree que Dios tiene tanto tiempo libre?
BLANCO: Ya entiendo.
NEGRO: Si no hubiera sabido que yo le iba a escuchar, él ni hubiera abierto la boca.
BLANCO: Él es un oportunista.
NEGRO: Supongo que quiere decir que Dios vio a alguien que había caído tan bajo que por narices iba a estar dispuesto a tirarse a la piscina.
BLANCO: Más o menos.
NEGRO: Y a usted le parece que a mí me parece que quizá usted ha caído así de bajo.
BLANCO: Es posible.
NEGRO: Pues mire, eso lo puedo entender. Sí, lo puedo entender. Claro que hay un pequeño problema.
BLANCO: ¿Cuál?
NEGRO: Yo no soy Dios.
BLANCO: Me alegro.
NEGRO: No crea que no es un alivio para mí.
BLANCO: ¿Es que antes pensaba que era Dios?
NEGRO: No es eso. Yo no sabía qué era, pero creía tener la sartén por el mango. No supe lo que pesaba de verdad esa cruz hasta que me la quité de encima. Posiblemente fue lo mejor de todo. Decir: Ahora mandas tú.

Calificación: Bueno.
Título original: The Sunset Limited (2006).
Traducción: Luis Murillo Fort.
Editorial: Mondadori, Buenos Aires, 2012.
ISBN: 978-987-658-139-4

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