Lava, Daniel Mella

***
***
Mella
Mella

Mella es un caso curioso en la literatura vernácula. A sus 21 años publicaba su primera novela (“Pogo”, 1997) para inmediatamente un año después publicar una de las novelas más importantes de fin de siglo para la literatura nacional como lo es “Derretimiento”, que significó un cambio absoluto en el tipo de literatura que se producía en nuestro país por aquel entonces (y tampoco hoy, 15 años más tarde, tiene demasiados puntos de comparación). Esta juventud prolífica se completó con “Noviembre” en el año 2000, para luego desaparecer Mella casi que por completo de la escena editorial por casi 13 años, apenas si apareciendo en raras ocasiones en antologías de relatos (“El vuelo de Maldoror”, “Líneas Aéreas”, “El descontento y la promesa”).

“Lo que pasa es que yo publiqué mucho. Tres libros, de los 19 a los 23. ¿Qué onda? Era como un vicio. Y yo con los vicios me gusta de vez en cuando parar y revisar un cacho. Ver qué es toda esta locura.” Explicaba el propio autor su ausencia en una reciente entrevista realizada por el sello editorial HUM que se encuentra en Youtube. “Me sentía como enloquecido, como obsesionado. Si escribía una buena página ya era un día maravilloso. Y si escribía una mierda, ya el día era una mierda. Yo ahora no estaba escribiendo. Con la reedición de “Pogo” y “Derretimiento”, los revisé y ahí empezó a picarme el bicho de vuelta. Empecé como a encontrar un sentido de vuelta.”

Ese sentido se concreta en “Lava”, siete cuentos que componen su primera antología de relatos y que dan una potente imagen del Mella narrador concentrado en transmitir sensaciones, emociones, imágenes fuertes de esas que te quedan grabadas en la retina. No se trata de cuentos clásicos, aquellos que cumplen con el esquema aristotélico de inicio-desarrollo-desenlace, sino que por el contrario Mella parece interesado en explorar las posibilidades del cuento como formato y esa misma exploración lo lleva a culminar los relatos cuando todavía no se ha alcanzado el clímax del mismo (y quedan muchísimas puntas por cerrar), ocasionalmente en el clímax e incluso en ocasiones, algunas páginas después de logrado lo que sería un “final” tradicional. En todo caso, lo que es claro es que Mella no tiene interés en centrar sus relatos en los finales, sino que aquello que quiere contar se encuentra en otra parte de los mismos.

El interés de Mella corre por otro lado. Corre por la búsqueda de trasmisión de sentimientos, de creación de personajes fuertes (y en ocasiones, inolvidables) de momentos. Busca conectar con el lado menos racional del lector, un lado emotivo digamos, y lo logra no pocas veces. Para ello, desarrolla una escritura poética que hilvana los siete relatos y los hermana entre sí.

“Lava”, el primero de ellos y que da título al libro, cuenta la historia de una pareja en una suerte de luna de miel en Chile, que vivirá una experiencia cuasi mística con variados resultados (se trata de uno de los relatos que se siente más trunco por el final abrupto, al menos para quien suscribe). En “Bocanada”- uno de los mejores del volumen- se explora la relación que una madre y un padre tendrán con su hija nacida en circunstancias complicadas- prematura, tiempo en incubadora, etc. —y es el relato que más emociona e involucra al lector en el universo que crea. “La esperanza de ver” podría ser incluida en lo que se conoce como ‘historias de iniciación’ ya que relata el enamoramiento de un preadolescente de una niña casi (o del todo) ciega. Aquí nuevamente Mella deslumbra por las imágenes y sensaciones que transmite mediante su prosa. “Túpelo” cuenta la historia de un inmigrante en Bruselas que trabaja en un bar y es- por lejos- la del final más abrupto y con más puntas abiertas de todo el volumen. Sin embargo, cuando se llega allí, Mella ha desarrollado tanto y tan bien la historia de ese protagonista que no importa. “Ahora que sabemos” narra el final de un matrimonio veterano con contundencia e incluso cierto misterio desarrollado a lo largo del relato de manera subrepticia (las razones del final de la pareja se mantienen escondidas hasta el final). “La emoción de volar” es otro de los puntos más fuertes del volumen, contando a modo de diario personal el día a día cotidiano de un adolescente mormón, jugador de básquetbol. Y por último “Lámpara” es la reconstrucción de un personaje mítico, tío del narrador, pero entremezclado con la historia de vida del narrador mismo y de su familia. Estos últimos tres relatos son contundentes en extremo y por si mismos valedores de la lectura del libro.

“Lava” cumple como muestrario del talento de Mella y su capacidad de crear mini universos con personajes sólidos, creíbles e inclusive queribles. Siete buenos relatos con los que conocer a Mella o con los que reencontrarse, tal es mi caso, con uno de los más particulares autores de la literatura uruguaya.

Como cita, fragmento del cuento “Bocanada”

En la sala coincidimos durante tres días y tres noches con la madre de un niño que bautizaron Benjamín. Esa fue una cosa buena. El nombre no le quedaba porque era negro, pero a Hugo le gustaba hacerle morisquetas. Siempre le hacía un comentario a la madre, que vivía de medias de lana, o se ponía a charlar de fútbol con el padre. Con Hugo hablamos de todo. De Benjamín, por la coincidencia de que era cómo le íbamos a poner a la beba si nacía varón, de lo tétrico que estaba el ambiente con todos los bebés que era como que no habían terminado de nacer, de las madres que se habían ido y dejado a sus bebés. Ni Hugo ni yo comprendíamos que una madre pudiera dejar a sus hijos así como si nada. Pero cuando dijo que capaz que lo mejor que les podía pasar a esas criaturas era que sus madres les abandonaran. Cuando dijo que en realidad no sabíamos en qué condiciones vivían esas mujeres y vaya uno a saber qué clase de vida le iban a poder dar a esos niños, me indigné. Después me di cuenta que yo pensaba lo mismo.

Calificación: buena.
Casa editorial HUM, Montevideo, 2013.
ISBN: 978—9974-699-57-1

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s