Contra el viento del norte y Cada siete olas, Daniel Glattauer

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Esta es una novela epistolar del siglo XXI. Digámoslo pronto, es tan liviana, banal e intrascendente que su lectura no constituye ningún esfuerzo. Ninguno. Cero. Si tú, oh, sufrido lector que has sabido machacarte con áridos textos que te obligan a leerlos como quien escala una cordillera, si tú, decía, sufriente lector, estás harto de ese tipo de literatura, entonces Contra el viento del norte es la novela que necesitas, porque se trata de una novela que no te pedirá absolutamente nada y es improbable que te lleve a algún lugar verdaderamente peligroso u oscuro. Para decirlo con una analogía, si esta novela fuera un viaje, sería un crucero de siete días por el Caribe, con paradas programadas en ciertos puertos y playas, una vuelta planeada para compras, y de nuevo al hotel flotante. Es casi como ver algún programa de televisión que sólo quiere que la pases bien, que está pensado hasta el último detalle para mantenerte estimulado y entretenido. Así que Contra el viento del norte es eso: una novela estimulante y entretenida. ¿De qué va? De la interminable cadena de e-mails que Leo Leike y Emma Rothner se escriben a lo largo de años, una cadena que comienza con un cruce fortuito de correos (porque la vida es así, queridos, imprevisible). En verdad, no hay mucho para decir. Si el talento de Glattauer se manifiesta de algún modo es mediante la construcción de un intercambio bastante verosímil entre dos treintañeros muy confundidos y con altísimas dosis de histeria en sangre, a medida que roza siempre asuntos más importantes que su texto se conforma con mostrar, pero que no desarrolla: las relaciones personales en un mundo cada vez más virtual; la configuración del “otro” a partir de proyecciones mutuas; y, quizá, el tema más grande que yo pude identificar: la objetivación de los sentimientos provocada por la autoconciencia y el exceso de análisis.

Glattauer
Glattauer

Pues bien, la historia cumple con los requisitos básicos de una telenovela y, más importante, mantiene la tensión gracias a la premisa clásica de las telenovelas: ¿el héroe y la heroína conseguirán estar juntos? Claro que esa era la pregunta de las telenovelas de una época menos ingenua que la nuestra, ahora la pregunta sería: ¿el héroe y la heroína quieren realmente estar juntos? Ese es el asunto que Glattauer logra amasar, estirar, amasar y estirar a lo largo de dos novelas. Si cabe, la segunda, Cada siete olas, es peor que la primera. Nuevos personajes, un par de vueltas previsibles y ahí estamos de nuevo, poniendo todo de nuestra parte para que Leo y Emmi concreten al fin el amor al que están destinados, que se liberen de sus miedos, destranquen sus armarios emocionales posposmodernos y pospospsicoanalíticos y se embarquen juntos hacia la aventura de amarse. Todo es tan divertido como pueril. La explicación para que estas dos novelas se hayan convertido en un considerable éxito (¿cuántas excelentes novelas en lengua alemana no llegarán nunca a tener su traducción al español?) es que conecta directamente con los aspectos más prosaicos de la cotidianidad virtual y ofrece, en un formato moderno, ágil y sencillo, lo que dije al comienzo, una lectura que hasta un lector con síndrome de déficit atencional (creo que casi todos calificamos así) puede seguir hasta el final. Quizá estas novelas, entre otras, estén mostrando uno de los caminos de la literatura contemporánea: no subvertir la cultura de masas, no buscar formas de dar en el nervio del problema, sino adaptarse adecuadamente, asimilar las lecciones de la era informática hipercomunicada y emularla, reproducción, no representación; imitación, no problematización; diversión, nunca pensamiento.

Oigo tu voz sin parar. Siempre las mismas palabras: «¿Así ha estado hablando conmigo este tío todo el tiempo?». Sé muy bien cómo habla este tío…, sólo que lleva días sin hablar. ¿No beberías demasiado vino francés aquella noche? ¿Lo recuerdas? Me invitaste a Hochleitnergasse 17, ático 15. «Olerte tan sólo una vez», escribiste. Ni te imaginas lo poco que faltó para que fuera. Menos que nunca. Pienso en ti las veinticuatro horas del día. ¿Por qué no escribes? ¿Debería preocuparme?

Calificación: regular

Título original: Gut gegen Nordwind (2006)
Traducción: Macarena González
Alfaguara
ISBN: 9788420406107

Título original: Alle sieben Wellen (2009)
Traducción: Macarena González
Alfaguara
ISBN: 9788420406398

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Un comentario en “Contra el viento del norte y Cada siete olas, Daniel Glattauer

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