¿Qué se sabe de Patricia Lukastic?, Manuel Soriano

Soriano
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Patricia Lukastic supo ser una gran promesa del tenis argentino (e internacional) en la década de los noventa pero desapareció del circuito deportivo y público a los 21 años, al parecer producto de una persistente lesión. No se sabe más nada de ella en los siguientes años hasta que un escritor es convocado por la propia ex deportista para que cuente su historia, para que escriba su biografía. Así, un alter ego del propio Manuel Soriano se traslada hasta la alejada residencia de la tenista en Uruguay y durante un fin de semana reconstruye su historia. Pero si bien no faltarán -en absoluto, su recreación es minuciosa- entrenamientos, competencias, ranking, viajes por los distintos circuitos del mundo, disciplinas, etc., la reconstrucción de la historia de Patricia Lukastic girará en su mayoría sobre su relación con su padre, Elián, quien era a su vez (y como se acostumbra en este deporte) el entrenador profesional de su hija.

Así, Soriano nos va contando las dos historias. La de Patricia (o Luka como se la empieza a conocer) desde una niñez en La Pampa y como descubre el tenis, así como comienza a perfeccionar su carrera profesional, y la de Elián, hijo de inmigrantes polacos, fanático jugador de ajedrez, quien pondría en la historia de su hija sus propias obsesiones, anhelos y pasiones. A medida que estas dos historias avanzan y eventualmente se vuelven la misma -que es cuando la novela toma además mayor potencia ya que hasta entonces, y dependiendo del gusto del lector, se echa en falta una u otra historia- lo contrarrestamos desde un posible “presente”, donde -durante el Abierto de Austrialia, enfrentando a tenistas como Mónica Seles o Lindsay Davenport, Luka juega el que será su último torneo- la protagonista repasa a su manera su propia historia, la mujer que se ha vuelto y los sacrificios y pérdidas que ha tenido que hacer o ha sufrido a lo largo de todo este recorrido.

Cabe advertir para todos aquellos que crean (incluso, que teman) que la novela sólo versa sobre tenis que están equivocados. Si bien es verdad que el deporte ocupa mucho espacio en “¿Qué se sabe de Patricia Lukastic?” y tiene su relevancia, Soriano repite en cierto modo lo que ya había hecho con su anterior novela “Rugby”. Esto es, tomar la excusa de un deporte para poder desarrollar otra cosa. En “Rugby” eran las diferencias de clase entre los distintos componentes de un equipo durante un “tercer tiempo” que se torcía para mal, y en la novela que aquí nos ocupa, la relación alienada que padre e hija Lukastic irán construyendo a lo largo de los años, una relación con poco cariño o afecto, pero con mucha obsesión, posesión e incluso rasgos escatológicos (que sorprenden).

Sin dudas la mejor novela de Soriano hasta el momento -un escritor que nunca defrauda- “¿Qué se sabe de Patricia Lukastic?” fue la reciente ganadora del Premio Clarín de Novela en Argentina. Soriano, argentino de nacimiento, pero radicado en Montevideo desde 2005, no es ajeno a los premios. Ya su libro de cuentos “Variaciones de Koch” había ganado en 2012 el Premio Nacional Narradores de la Banda Oriental y conforma, junto a la ya mencionada “Rugby” y a su novela de 2013 “Fundido a blanco” (Criatura Editora) una sólida carrera literaria construida en pocos años, siendo sin lugar a dudas uno de los autores a seguir de nuestro presente literario.

La animosidad de la prensa era algo que había heredado de sus antecesores, y sobre todo de Elián. No siempre había sido así. Tres años atrás los Lukastic eran los niños mimados de la prensa argentina: Luka era la gran promesa, un diamante en bruto; Elián era un luchador infatigable, un quijote que había dejado todo para llevar su hija desde La Pampa a la gloria del tenis mundial. A fines de 1992 habían hecho una extensa nota para la revista El gráfico; “La princesita del tenis” decía el titular sobre una foto a doble página en la que se puede ver a Luka -con un vestido violeta de fiesta, zapatos negros de taco y una tiara abrillantada en la cabeza- sosteniendo una raqueta con las dos manos como si estuviera por recibir un saque. Le habían prometido a Elián que iba a ser la nota de tapa, o que al menos iba a aparecer en un recuadro de la tapa, pero esa semana Boca salió campeón después de once años de sequía y se quedó con todo el espacio de la portada. Mientras siguieron los resultados positivos la relación con la prensa fue excelente y luego vino la lesión lumbar, la recuperación y una serie interminable de malos resultados y recaídas. En ese momento, unos meses antes de que Luka cumpliera los veinte años, se produjo el quiebre. Luka era una promesa que no terminaba de concretarse y eso es algo que la gente no le puede perdonar a un deportista. La prensa le apuntó al padre: se dijo que era incompetente, un maniático del control, que Luka necesitaba un entrenador profesional. Cuando un periodista empezó a hacer preguntas sobre la madre de Luka, Elián le declaró la guerra a los medios argentinos y limitó el contacto a las conferencias de prensa obligatorias durante los torneos.

Calificación: muy bueno.
Editorial: Alfaguara, Buenos Aires, 2015.
ISBN: 978-987-07-3239-6

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